Era domingo. El primer domingo del mes de febrero. Chloë, ya acomodada en el tren que la llevaría a Londres, me dedica aquellos primeros instantes de su nueva vida en forma de mensaje : "Esto empieza a moverse. Te echaré de menos". En el ipod que me había regalado con motivo de su despedida empezó a sonar, como si de la banda sonora de aquellos días se tratara, Carmen, la ópera de Bizet. Yo respondí : ¿ no es cruel que suene precisamente ahora esta canción ?
Encaminé mis pasos hacia Champs Elysées, mi fiel refugio. Y en un intento de cambiar el perfume melancólico de ese día, decidí rodearme de lienzos y objetos preciosos. El Petit Palais había reabierto sus puertas hacía pocos meses pero yo me había creído demasiado ocupada como para acercarme a antigüedades que pueden seguir esperando ahí, minuciosamente colgadas, a que alguien las redescubra y las atesore para un día a día menos axfisiante.
Encaminé mis pasos hacia Champs Elysées, mi fiel refugio. Y en un intento de cambiar el perfume melancólico de ese día, decidí rodearme de lienzos y objetos preciosos. El Petit Palais había reabierto sus puertas hacía pocos meses pero yo me había creído demasiado ocupada como para acercarme a antigüedades que pueden seguir esperando ahí, minuciosamente colgadas, a que alguien las redescubra y las atesore para un día a día menos axfisiante.
De esa tarde que cambiaba de color a medida que se sucedían las atrevidas salas y se mezclaban provocativamente los estilos y los siglos, conservo con celo dos fotos que robé, como siempre, entre un ejem y un pardon, excuse moi.
gracias por participar en el sorteo!
RépondreSupprimerpero tu participación sólo se hará efectiva si escribes en tu blog sobre el concurso como pone en las instrucciones!Un beso
www.nosoytuestilo.com